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¿Por qué nos inspiran confianza ciertas marcas?

Hay marcas que nos inspiran confianza nada más escucharlas. Las razones son muy variadas y no siempre se corresponden con algo lógico al cien por cien. Muchas personas confían en una marca simplemente porque la recuerda de toda la vida en su casa y eso hace que la vean como algo cercano y suyo, sin haber comparado si es una marca mejor que otras que pueda ofrecer el mercado. Esto sucede con mucha frecuencia cuando hablamos de alimentos. Hay ciertos productos que nuestras madres compraban y nosotros hemos seguido comprando sin detenernos a examinar la competencia, ya que el nombre o, a veces el envase, nos traen buenos recuerdos que asociamos al sabor de forma indisoluble.

Otras veces, el amor a la marca sí tiene que ver con lo bien que nos ha ido con ella a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los relojes omega han sido, durante mucho tiempo, el típico regalo de Primera Comunión para muchos niños y niñas. La buena experiencia que estos han tenido con su primer reloj los lleva a que, cuando ya adultos deciden comprar modelos que les gusten, se inclinen por esa marca con la que han tenido tan buena experiencia. Tanto que muchos incluso siguen conservando ese reloj de la infancia.

La influencia de la publicidad también está detrás de algunas preferencias. Hay marcas que han realizado campañas tan poderosas que el nombre del producto y la marca han quedado unidos para siempre y son sinónimos en muchas cabezas. Por ejemplo, la máscara de pestañas Rimmel se hizo tan conocida en sus orígenes que aun hoy muchas personas llaman Rimmel al producto. Lógicamente, al ver la marca, es inevitable pensar que se trata del “original” y por eso, muchos lo asocian con el mejor.

También hay el curioso caso de marcas que no hemos usado nunca, pero que asociamos a la calidad porque tienen un prestigio detrás. En ocasiones, ese prestigio fue ganado en el pasado y en el presente se ha perdido algo de calidad, pero sigue siendo un referente. En otros casos, cuando la pérdida de calidad es demasiado evidente, el prestigio puede llegar a perderse y la marca incluso desaparecer. Pero no son pocos los casos de marcas que, usando ese comodín de la nostalgia, reaparecen y logran ganar mercado rápidamente ya que en la memoria de los consumidores sigue siendo sinónimo de calidad.