Si tienes pensado ir a Santiago en coche, hay algunas cosas que es importante que sepas. La primera es que el centro histórico de la ciudad es peatonal. Se trata de calles antiguas y estrechas por las que no circulan coches, por lo que no puedes acceder en vehículo.
Por tanto, ¿dónde se puede dejar el vehículo? Todo depende de lo que estés buscando. Si lo que quieres es un parking gratuito en Santiago de Compostela puedes acudir a los barrios residenciales de las afueras. En ellos, no hay zonas azules y puedes aparcar libremente. La desventaja que tienes es que no quedan muy cercanos al centro, especialmente aquellos que cuentan con más espacios. Pero, si tienes paciencia, es posible que puedas dejar el coche en alguna zona de más más cercanas.
También existen parkings públicos, alguno de los cuales queda a un paso de la Catedral de Santiago. Al ser público es mucho más económico que algunos de los privados. Otra opción económica son los llamados parkings low cost. Algunos tienen precios tan bajos como los seis euros por día, por lo que no tendrás que preocuparte para nada por el dinero que te cueste estar una hora más. Estos pueden ser los parkings disuasorios que hay en todos los alrededores del centro o los parkings privados que se enmarcan en esta categoría low cost.
Puedes aparcar en la zona azul si no tienes pensado dejar el coche mucho tiempo. Hay que tener en cuenta que en esta zona vas a tener que estar pendiente ya que, si te retrasas porque te entretienes más de la cuenta, podrían multarte. Sin embargo, es perfecta para hacer recados o disfrutar de un rato en el centro antes de irte a tu hotel. Cuando no hay clases, el campus puede ser un lugar ideal para dejar el coche en zona azul porque está muy cerca del centro y cuenta con áreas extensas con muchos aparcamientos. Sin embargo, en días en los que hay clase, puede resultar complicado encontrar un hueco.
Como ves, las posibilidades para dejar el coche son muy variadas y se adaptan a cualquier necesidad y también a cualquier bolsillo. Siempre puedes comprobar de antemano qué lugares hay para dejar tu vehículo en la zona en la que quieres aparcar y cuáles son sus precios para evitar sorpresas a la hora de abonar el estacionamiento.